WOW
Confía en que tu corazón sabe la verdad, incluso cuando tu mente no puede entenderla
Si no hay nada más en este mundo en quien puedas confiar, debes saber que tu corazón sabe lo que es verdad. Tu corazón puede sentir lo que es correcto para ti, lo que hay en el camino para el que estás destinado. Tu corazón sabrá qué te ayudará a evolucionar y expandirte hasta convertirte en la persona que anhelas ser, y también sabrá qué se interpone en tu camino.
La comunicación del corazón es sutil.
No te informa de esa verdad a través de la voz en tu cabeza, sino más bien a través de indicios muy silenciosos en tu núcleo. Tu mente no podrá ubicar estos sentimientos ni darles sentido. Tu mente está dedicada al camino que has trazado, las piezas de una vida que construiste para una persona que todavía crees que eres. Tu mente anhela razón, certeza, estructura, lógica y claridad, y eso es precisamente lo que causará la mayor resistencia.
El amor no es razonable.
Los llamamientos no son seguros.
El despertar libera estructura.
El alma no opera a través de la lógica.
Tu mente ha construido seguridad al creer que sólo hay un camino por recorrer, sólo una forma de vida que experimentar en toda la vida.
Tu corazón sabe algo mucho más grande. Sabe que estás destinado a buscar lo que te hace cobrar vida, sabe que los dones incrustados en ti podrían curar a muchos otros y sabe exactamente la persona que debes ser, incluso si no puedes imaginar nada más en este momento.
Tu corazón va lentamente. No actúa impulsivamente ni irracionalmente ni con ira. El corazón simplemente te muestra lo que es verdad a través de sentimientos que simplemente no se desvanecen. El corazón te muestra dónde debes estar y hacia dónde te sigue llevando. El corazón se siente cómodo dando actos de fe, porque puede sentir lo que hay al otro lado. El corazón está acostumbrado a creer antes de poder ver. El corazón es la parte central de quién eres, y la verdad que vive allí es la que debes seguir.
El viaje más importante de tu vida no es aquel en el que encuentras la fuerza de voluntad para seguir adelante con una vida que realmente no deseas, sino más bien, atreverte mucho, arriesgarlo todo, cruzar el horizonte, saltar y confiar en que el camino se levantará para encontrarte.
Puedes creer que ha sido tu mente racional la que te ha llevado a donde estás hoy, pero en realidad han sido miles de incógnitas las que han cobrado vida, pequeños sentimientos que seguiste a pesar de todo lo que te decía que no lo hicieras, pequeños impulsos que te llamaban a un mundo completamente diferente, uno que aún no podías ver, pero que inevitablemente sabías que sería cierto.
Puede que te haya tomado un tiempo ver con claridad, pero tu corazón lo ha sabido todo el tiempo. La pregunta no es si lo seguirás o no, sino cuánto tiempo esperarás hasta comenzar la vida que sabes que debe ser tuya.
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